En los sacos que se circula en
los Templos masónicos podemos encontrar,
diferentes denonimaciones como, “Tronc de bienfaisance”, “Tronc de la Veuve”, o
“Tronc des pauvres”, cuya respectiva traducción sería “Cepillo de
beneficencia”, “Cepillo de la viuda” y
“Cepillo de los pobres”. Según Daniel Ligou (Diccionario de Francmasonería) en
el siglo XVIII se encuentra a veces la expresión “boëte (boîte) des pauvres”,que podríamos traducir por
“Caja de los pobres”. Si buceamos en otros idiomas, los rituales ingleses
hablan de “Alms Charity Box”, “Alms Charity Bag”, “Alms Bag” y
“Charity bag”.
Es decir “Caja de 1 [1] Caja exenta o hueco hecho en el muro y cerrado con
puerta que tiene una ranura para recoger las limosnas, óbolos o donativos de
los fieles. limosnas para Caridad”, “Bolsa de limosnas para Caridad”, “Bolsa de
Limosnas” y “Bolsa de Caridad”, mientras
que las iglesias católicas angloparlantes
suelen dar al cepillo la denominación de “Poor box”.
En cuanto a los HH. alemanes,
utilizan las denominaciones “Almosenstock”, “Säckel der Witwe”, o “Armenkasse”,
que corresponderían a “Caja de limosnas”, “Bolsa, o monedero, de la viuda” y
“Caja de los pobres”.
Los portugueses tienen en sus
iglesias las correspondientes “caixas de esmolas”, o cepillos, pero cuando se
reúnen en tenida como hermanos, hacen circular desde antiguo el “Tronco da
Viúva”, al que recientemente también han
empezado a llamar “Tronco de Beneficência” y “Tronco de Solidariedade”, reconociendo
algún estudioso el origen francés de la expresión originaria con el término
“tronc”.
En Italia nos encontraremos
con las “cassetta per l’elemosina”, mientras los miembros de la allí llamada
“Libera Muratoria” depositan sus óbolos en el “Tronco della Vedova”, “Sacco dei
poveri” o “Sacco della Beneficienza”.
Por su parte, los rituales de
Hispano américa también utilizan la expresión “Tronco”. Háblense en los primeros rituales, escritos
en inglés, de “Alms Charity Box”, “Alms
Charity Bag”, “Alms Bag” o de “Charity bag”: los masones franceses tradujeron
racionalmente al utilizar la palabra de su idioma “Tronc” 2 [2], uno de cuyos significados coincide milimétricamente con el de las palabras españolas “Cepo” y “Cepillo”. En el caso de
la primera, es el Diccionario de Autoridades de la Academia española de la
Lengua, 1729, el que reconoce para la palabra cepo, (del latín cippus) esa significación como caja para
recoger limosnas. - Diccionario de Autoridades 1729 - 2
[2] Según el Centro Nacional francés de recursos textuales y léxicos, es
posible rastrear desde el siglo XV (De Vita Christi, B. N. 181, fo 101a ds Gdf.
Compl.) en el francés la palabra Tronc con este significado: “Sorte de boîte
percée d'une fente où l'on dépose aumônes et offrandes dans les églises”,
o “Especie de caja perforada con una
hendidura donde se depositan limosnas y ofrendas en las iglesias”. Mientras que
la equivalente para “cepillo”, como diminutivo de “cepo”, aparece en nuestro idioma desde su primer
Diccionario de uso de 1780: “en el sentido de arquilla, ó caxa de madera,
como CEPILLO del Santísimo, de las
ánimas, etc. Arcula stipi cogende.” La edición más moderna del diccionario
dice: “4. m. Caja de madera u otra materia, con cerradura y una abertura por la que se introducen las
limosnas, que se fija en las iglesias y
otros lugares.”
Sin embargo, para “Tronco”,
del latín Truncus, jamás ha aparecido
algo equivalente en español. ¿Cómo se
convirtió el “Tronc” en “Tronco” y no en “Cepo”, “Cepillo” o “Bolsa de….”? Porque si no hay razón simbólica a la vista,
-y parece que este es el caso-, es evidente que nos hallamos ante una licencia
de traducción equivalente a que los franceses llamasen “cepille” a su “tronc”. El uso de la expresión “Tronco de…” viene
desde antiguo, como nos documentan las Actas de la Logia napoleónica “La
Beneficencia de Josefina” al O. de
Madrid en los años de 1810-11 (e. v.), en las que nos encontramos mayoritariamente con la denominación “Tronco
de <de los> pobres” y en menor medida con “Caja de los pobres” y
“Fondo de limosnas” Por su parte,
Lorenzo Frau y Rosendo Arús se lamentaban ya en su “Diccionario Enciclopédico de la Masonería”
del uso de “Tronco de pobres”, como
“galicismo que se ha propagado en las logias de lengua española, designando así la bolsa en que se recoge el
óbolo de beneficencia… debería traducirse en todo caso por cepillo.”
Ø ¿Se trata de un error de traducción que
serviría, simultáneamente, para filiar la expansión de la masonería en los
países correspondientes a partir de fuentes francesas más que anglosajonas?
Ø ¿Se trata por parte de los HH. de hace 200
años –época de intensas posturas anticlericales respecto a la Iglesia
Católica-, de un deseo de alejarse de expresiones y términos utilizados en el
entorno de esta Institución?
Se concluye pues de que se
trata de una anomalía del lenguaje. (Fuente: Revista docencia masónica n° 2301
– Asunción,Paraguay Feb,2013)
Su efecto psicológico, que inculca la caridad,
la solidaridad y la fraternidad entre los miembros del taller que
concientemente realizan este rito; y que enseña a no ostentar, pues el óbolo se
da de manera espontánea y secretamente, de modo "que no sepa la mano
izquierda lo que hace la mano derecha".

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